LA  CASA

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la casa

 

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la cámara

 

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canal  y arado

 

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cantareras y vasar

 

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el carro

 

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la "gorrinera"

 

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el troje

 

La vivienda debía recoger todas las necesidades de una familia autosuficiente es decir dedicada a las faenas de un agricultor y ganadero al mismo tiempo, aunque a un nivel familiar. Solía tener, al menos, una planta baja y una cámara y, las mejores, también un primer piso.

Dependencias más habituales: corral, pasillo, cocina con horno (muy pocas), despensa, cuadra, cámara y alguna habitación.

El Corral: situado normalmente antes de entrar en la casa propiamente dicha donde se dejaba el carro. Tenía unas puertas grandes de madera de dos hojas. Ofrecía un piso de tierra o roca y, según posibilidades, un techado o porche. En el mismo corral estaban las gorrineras con su tornajo (donde se les echaba de comer) hecho de losas  de piedra y maderos cogidos con cuerdas, los conejos y las gallinas normalmente sueltos. La leña para uso diario en la chimenea y algunos aperos. Los aperos mejores y que no se debían mojar o que no se utilizaban a diario estaban en la misma cuadra.

La cámara o el sobrado, que se dice en el resto de Castilla (por aquello de que se guarda lo que sobra  o no hace falta por el momento) (no sabemos si se dice cámara por semejanza a cambra en valenciano). Se aprovechaba el espacio entre el tejado y el piso que formaba el techo del primer piso. Allí se guardaba el trigo para ir amasando, la cebada, la avena, las talegas, el esparto, madejas de cáñamo, lana para rellenar un colchón, etc. Es característica la construcción de unas "balsas" de obra de dos metros de lado por uno de alto denominados trojes. En cada troje se guardaba un grano distinto: el trigo, la cebada o la avena era lo más común. Si la familia no tenía mucha cosecha estos eran menores o simplemente  no había.

La cuadra era sin lugar a dudas el mejor sitio y más guardado de la casa pues contenía toda la riqueza de un labrador: sus mulos. Allí también se obtenía el abono natural en forma de estiércol. Y daba calor a la dependencia vecina de modo que se solía dormir en una habitación al lado o bien encima de ella. Tenía un pesebre a lo largo de la misma y el piso era el que había cuando se hizo la casa, en todo caso se quitaba alguna piedra grande que pudiera hacer daño a los animales. Los que tenían corderos en la propia casa les ponían el forraje en las canales (una especie de enrejillado de madera). 

En las casas las cuadras se hacían en la parte mejor de la casa, se componía de una habitación grande, en la pared principal estaban los pesebres y sobre ellos unas anillas para atar a cada bestia ( mulos, burros, caballos,..). El piso era de tierra aprisionada y se cubría de paja , pasado un tiempo había que cambiarla para retirar los orines y excremento (boñigas) que formaban el estiércol , utilizado como abono para los campos.

En el invierno los habitantes de la casa preferían las habitaciones colindantes o las que estaban encima de la cuadra porque eran más calientitas, daban un calor agradable. Tanto es  así que en las “posadas” los vendedores ambulantes preferían dormir en la cuadra porque era el sitio más abrigo de la casa. El olor no era un problema, ya que esta basura –la de los mulos- no huele como la de los cerdos. Su olor es molesto cuando se sacaba para cargarla en el carro o en los mulos. Se ponía un madero para sujetar cada cojín del serón  para que cupiese más y que no se volcase la carga al caer el estiércol de la canasta.

La cocina tenía generalmente una chimenea grande. Allí igual se hacía la comida para la familia como se cocinaban en calderos la comida para los animales. Aquí también se comía y se hacía vida hogareña es decir contar lo que había pasado a lo largo del día y prever el siguiente, todo ello alrededor de la lumbre. Se alumbraban con candiles y carburos colocados en el alfeizar de la chimenea de modo que al poco de anochecer no se tardaba mucho en irse a la cama. En este mismo lugar las cantareras que contenía los cantaros con agua, pues no había agua corriente y ésta debía traerse cada día desde la fuente. También era un elemento usual el vasar (como un armario de puertas de madera con algún pequeño adorno o con cristal los mejores y sino unas estanterías y una tela como cortinilla) donde estaban los platos, los vasos, cubiertos y mantelería.

Las habitaciones: normalmente había una habitación para los padres (que a veces compartían con los más pequeños) y otra habitación para los hijos. Si había hijos e hijas dormían a lados opuestos de la habitación y los más pudientes tenían habitaciones separadas. Las casas no eran muy grandes, se tenían una media de 4 ó 5 hijos y se daba prioridad a aquello que te daba el sustento y medio de vida. Si la habitación estaba en la primera planta se buscaba que pasara la chimenea por ella para estar más cálida.

La despensa: era un lugar fresco y no demasiado húmedo de la casa donde se guardaban los alimentos. Las orzas con la fritá, el pan (en la artesa), unas "bajocas", garbanzos, algunas sartenes, los aceites usados para luego hacer jabón, etc. Otros alimentos como las patatas se guardaban aparte. A menudo se aprovechaba el hueco debajo de la escalera sin ventilación ni luz y así se conservaban las patatas todo el año, quitando de vez en cuando los tallos que le iban saliendo.

El pasillo: era la zona que daba paso de la cuadra a la calle. A cada lado de este distribuidor se habría una puerta (los más pudientes) que daba a la cocina-comedor y al otro lado alguna habitación. Cuando el corral estaba detrás de la casa comunicaba la calle con el mismo y, a través de él, pasaba el carro cada día.

El desván se denominaba así al espacio que había al lado de la chimenea (cuando ésta era grande) y donde se guardaban las cazuelas, sartenes, trébedes, etc que se utilizaban en la lumbre.

Los materiales de construcción. Los suelos de la casa en la planta baja eran de greda que es una tierra de color rojizo muy compacta que con el tiempo tomaba el color negro. En las plantas primera o cámara eran de yeso. Los techos eran los revoltones de madera más o menos trabajados y se les daba forma de bóveda con yeso. En la cámara el techo era el tejado donde se observaba los cabrios (troncos de pino o sabina a modo de viguetas) y sobre ellos el cañizo (un entramado de cañas unidas con cuerdas). Los posibles huecos del cañizo se cerraban con greda y sobre todo esto se disponían las tejas sin más material que el barro formado por la greda. Si no había medios económicos suficientes, en lugar de cañas se ponía sarga de las orillas del río o buje. Los tabiques estaban constituidos de unos palos (llamados aspas) que se disponían a una distancia de un metro verticalmente y entre ellos losas (piedras en forma aplanada). Como pintura se empleaba la cal y como mucho se echaba azulete (que le daba un tono azulado) en alguna habitación. Los más pintaban una cenefas sencillas en tonos rojos u otros colorantes. Los peldaños de la escalera eran de piedra y se ponía un listón de madera en la parte que constituía la parte pisable y exterior del escalón. Las paredes exteriores eran mayoritariamente de piedra se rellenaba los huecos con cal y arena amasada. En el caso de los pajares se hacía igual pues contenían la paja y otros objetos de la trilla. Los corrales de ganado o "teñadas" (su nombre correcto sería tinada) se ponía piedra sobre piedra tal cual a lo que se llamaba piedra vana. Aquí en Campillos no había problemas, pero en otros lugares, cuando había dificultad de encontrar piedra (pues era muy costoso ya que suponía ir con carros a por ella al monte o bien no la había), las paredes se hacían colocando dos tablas paralelas a una distancia entre ellas igual al grosor de la pared y se rellenaba con tierra, paja y agua apisonándola con un mazo de madera.

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